Dos Destinos Entrelazados: La Historia de Intenso y Energian (2)

Capítulo I: Nicolás, el Niño Silencioso

Nicolás era un niño que aprendió muy pronto a quedarse callado. En su casa siempre había gritos y peleas entre sus padres. Cuando tenía ocho años, su padre se marchó una mañana y nunca volvió. Su madre, María, tenía que trabajar muchas horas para sacar adelante la casa y mantenerles a los dos.

Pero Nicolás tenía algo especial: era muy inteligente. Mientras otros chicos jugaban, él desmontaba aparatos viejos para ver cómo funcionaban. Sus profesores se dieron cuenta de que era muy bueno con las matemáticas, y con una beca pudo ir a la universidad a estudiar ingeniería.

Durante la carrera, Nicolás trabajaba y estudiaba a la vez. Era muy respetado, pero no tenía muchos amigos porque no hablaba mucho de su vida. Se licenció con las mejores notas y consiguió un buen trabajo.

Todo cambió cuando tenía veintidós años. Una noche estaba trabajando hasta tarde cuando encontró algo extraño: un objeto pequeño de color azul que brillaba. Los documentos decían que había caído del espacio, pero cuando Nicolás lo tocó, se le pegó a la muñeca y ya no se lo pudo quitar.

De repente, Nicolás pudo hacer algo increíble: crear escudos de energía con sólo pensarlo. Al principio eran pequeños, pero luego aprendió a hacerlos más grandes e incluso a lanzar rayos de energía.

Inventó un recubrimiento para el objeto de forma que pareciera un reloj normal para todos los que lo contemplaban.

Como era muy inteligente, diseñó una forma de canalizar la energía del dispositivo y transformarla a su antojo. Pronto fue capaz de crear un traje especial hecho de energía pura que le permitía volar muy rápido y le otorgaba una fuerza sobrehumana. Este traje no era de tela normal, sino que aparecía sobre su cuerpo cuando lo necesitaba. También descubrió que usando su traje se recuperaba más rápido de sus heridas y parecía tener una vitalidad especial.

Como superhéroe, Intenso trabajaba en secreto. Aparecía cuando la gente necesitaba ayuda, resolvía los problemas y se marchaba antes de que nadie pudiera hacerle preguntas. No se sabía quién era en realidad.

Al mismo tiempo, Nicolás creó su propia empresa de tecnología. Inventaba cosas increíbles y en pocos años se hizo muy rico. Pero siempre se mantuvo lejos de las cámaras y los periódicos.

Aunque era rico y exitoso, Nicolás vivía solo en un piso muy elegante lleno de ordenadores y aparatos, pero sin fotos familiares ni recuerdos. Era una persona muy justa que siempre quería hacer lo correcto, pero le costaba confiar en la gente. Su única confidente era su IA (Lumina) a la que le confiaba todos sus planes y participaba en todas sus aventuras. Lumina había sido un proyecto secreto del ejército que finalmente había sido cerrado sin entregar porque no confiaban en delegar todo el sistema de armamento a un ente que podría llegar a ser más inteligente que la humanidad misma. Sin embargo Nicolás la había entrenado para ayudar en todo tipo de tareas, desde mantener su empresa y los contactos con sus proveedores hasta la seguridad y diseño de su base secreta (La Fortaleza Prisma).

Intenso siempre vuela solo vigilando la ciudad y defendiendo a los inocentes. Aunque todo iba a cambiar pronto…

Intenso